Portaesquís Magnéticos
Portaesquís magnéticos
Salir a la nieve sin montar barras ni complicarte es posible. Los portaesquís magnéticos se fijan a la chapa del techo, aguantan bien el viaje y se quitan en un momento al llegar a la estación. Si buscas una solución práctica para escapadas de fin de semana, aquí tienes lo esencial sin rodeos.
¿Para quién es un portaesquís magnético?
Para quien prioriza la simplicidad: poner, cargar y salir. No necesitas barras, no ocupa medio trastero y el montaje es cuestión de minutos.
Funciona especialmente bien en coches con techo metálico y relativamente plano. Si tu techo es de cristal o muy curvo, es mejor optar por barras o bola.
Lo importante de verdad (y sin tecnicismos)
- Compatibilidad: techo de chapa, limpio y con superficie plana para que toda la base apoye correctamente.
- Capacidad: según modelo, hasta 3 pares de esquís o 2 tablas de snowboard.
- Velocidad y conducción: conducción suave; muchos fabricantes recomiendan no superar los 90 km/h.
- Pintura: las bases de calidad incluyen goma protectora. Limpia antes de colocar y retira al volver para evitar polvo atrapado.
Pequeño ritual que funciona: limpia techo y base, coloca sin prisas, centra bien, presiona con firmeza y —si tu modelo lo incluye— tensa las correas interiores. Durante los primeros kilómetros, mantén atención y haz una parada rápida para revisar. Y listo.
¿Magnético o barras/bola?
- Magnético: sin instalaciones permanentes, poco ruido y perfecto para 1–3 pares.
- Barras + portaesquís: mayor capacidad y polivalencia si viajas a menudo o llevas material de toda la familia.
- Bola con accesorio: buena alternativa si ya tienes bola instalada y prefieres cargar atrás.
Si dudas, piensa cuántas veces al año vas a la nieve y cuántos pares sueles llevar. Para 2–3 escapadas y 1–3 pares, el portaesquís magnético es comodísimo.
Un modelo que no falla
Los portaesquís magnéticos tipo Cruz Ski Roof destacan por su equilibrio: capacidad para 3 pares o 2 tablas, base que protege la pintura y materiales preparados para el frío. Es el clásico “lo pongo, me voy y me olvido” cuando el parte anuncia nieve fresca.
Consejos de uso que marcan la diferencia
- Retira nieve o hielo y seca bien la zona antes de fijar.
- Evita giros bruscos y frenazos; centra y alinea siempre con el sentido de la marcha.
- Si dejas el coche solo, mejor retirarlo o usar cinta o sistema antirrobo si el modelo lo permite.
- Al llegar, quita el portaesquís, pasa una bayeta por la base y guárdalo seco.